Un perímetro fuerte no sirve de nada si el interior de la red es plano y vulnerable. Simulamos intrusiones dirigidas para evaluar la resistencia de tu infraestructura: desde servicios expuestos a internet (VPNs, RDPs) hasta ataques de movimiento lateral y compromiso del Directorio Activo (Active Directory).
Utilizas VPNs corporativas o accesos remotos (RDP) sin políticas estrictas de autenticación multifactor (MFA) ni Zero Trust.
Mantienes infraestructura legacy o servidores locales compartiendo la misma VLAN que los equipos de los empleados.
Desconoces el alcance real de los privilegios asignados en tu entorno Windows / Active Directory (Sobreprivilegio).
Un ciberataque (Ransomware) que paralice tu red interna supondría la interrupción total y catastrófica de las operaciones de la empresa.
Necesitas cumplir con normativas europeas (NIS2, DORA, ENS) o estándares (ISO 27001) que exigen pruebas de penetración periódicas.
Has integrado recientemente a tu red una nueva sucursal, empresa adquirida o proveedores de terceros con acceso a tus sistemas.
Buscamos puertas abiertas en tu superficie expuesta a internet. Analizamos configuraciones DNS, escaneamos puertos, verificamos servicios expuestos (Web, Mail, VPN, SSH) y utilizamos inteligencia de fuentes abiertas (OSINT) para identificar credenciales filtradas que permitan el acceso inicial.
Partimos de la premisa de que el atacante ya está dentro (ej: un empleado víctima de phishing o un dispositivo infectado). Evaluamos la segmentación de red, interceptamos tráfico (MITM) y ejecutamos técnicas avanzadas para escalar privilegios hasta controlar el controlador de dominio.
Ejecutamos los ataques bajo marcos metodológicos internacionales (PTES, MITRE ATT&CK), garantizando un análisis exhaustivo y sin riesgo de interrupción de servicio.
Mapeo pasivo de la infraestructura expuesta. Detección de rangos IP, subdominios, filtraciones de credenciales corporativas y huella digital (Footprinting).
Escaneo de puertos, identificación de topología de red, descubrimiento de servicios activos y detección de versiones de software obsoleto o mal configurado.
Ejecución de ataques sobre las vulnerabilidades detectadas para lograr una intrusión (Breach) controlada en el perímetro o en un equipo interno.
Una vez dentro, el atacante (Pentesters) explora la red en busca de otros equipos y servidores vulnerables, evadiendo antivirus y EDRs.
Ataques contra el Directorio Activo (Kerberoasting, AS-REP Roasting, Pass-the-Hash) para obtener credenciales de Administrador de Dominio.
Clasificación de hallazgos mediante CVSS v4.0. Entrega de informe ejecutivo y técnico con las instrucciones precisas para segmentar y securizar la red.
No. Realizamos ataques controlados evitando técnicas de Denegación de Servicio (DoS) que afecten la continuidad. Si detectamos una vulnerabilidad que requiere un exploit inestable, documentamos el riesgo sin ejecutarlo en producción.
La Auditoría Web se centra exclusivamente en el código y lógica de una aplicación (ej. tu e-commerce o portal B2B). El Pentesting de Red evalúa la infraestructura subyacente: los servidores, firewalls, routers, VPNs y equipos de los empleados.
Enviamos un dispositivo preconfigurado (Drop-box) que conectas a tu red física, o solicitamos acceso temporal mediante una conexión VPN corporativa con privilegios de usuario estándar, emulando la posición de un empleado.
Recomendamos un ciclo anual completo, además de ejecuciones puntuales tras cambios significativos en la arquitectura: integración de nuevas sedes, migración de servidores o despliegue de nuevos servicios expuestos.
Sí. Entregamos documentación formal con metodología internacional, válida para justificar la diligencia debida (Due Diligence) ante auditorías de ISO 27001, NIS2, ENS, auditorías financieras o aseguradoras de ciberriesgo.
Contacta con nuestro equipo ofensivo. Evaluaremos la topología de tu red y diseñaremos un plan de auditoría a medida sin compromiso.